Matías Caro es otro de los jugadores que sigue en Alvarado

Polifuncional, con buena pegada, alternativa en varios sectores del campo de juego, fueron algunas de las virtudes que llevaron a Mauricio Giganti y la Comisión Directiva a darle continuidad a su paso por el club y ofrecerle la renovacion por un año más. Y Matías Caro no dejó pasar la chance, arregló condiciones y ya está en Mar del Plata para ponerse a las órdenes del entrenador y comenzar a trabajar de cara al trascendental partido frente a Boca Juniors del 1° de agosto por la Copa Argentina.

Se sigue armando el conjunto del exbarrio Mataderos y lo hace de la forma en que se pretendía, logrando retener a varios de los futbolistas de la temporada anterior, para continuar adelante con el proyecto que dio buenos resultados y para hacer más fácil la adaptación de los refuerzos.

La temporada de Matías Caro fue buena, titular en la mayor parte de los encuentros, fue un comodín para Giganti. Arrancó como lateral derecho, fue «5» de corte en algún encuentro y el «mixto» en varios más, también supo pararse como mediocampista por la derecha y siempre estuvo a la altura. Una de sus principales fortalezas es la regularidad, además de la importancia en la pelota parada por su excelsa pegada.

Nacido el 15 de septiembre de 1990, con 27 años y mucha experiencia sobre sus espaldas en Quilmes, Rivadavia de Lincoln y Defensores de Belgrano de Villa Ramallo, Caro es otro de los nombres que se queda para intentar primero dar el batacazo ante Boca por Copa Argentina y, luego, para buscar uno de los ascensos masivos que ofrecerá el Federal A a la B Nacional.